LASIK PERSONALIZADO

Las imperfecciones de la visión que no se pueden corregir con el LASIK convencional pueden solucionarse con el LASIK personalizado. Este tipo avanzado de LASIK usa tecnología Wavefront™, un sistema de microsensores y luz de onda que registra digitalmente las aberraciones de la visión y dirige el láser hacia las zonas con problemas. El LASIK personalizado es conocido por su precisión y capacidad de corregir aberraciones visuales de alto orden. También se dice que el procedimiento es la opción de tratamiento más segura en el campo de las cirugías de corrección de la visión.

El LASIK personalizado amplía la tecnología revolucionaria del LASIK convencional. Por ejemplo, el LASIK convencional solamente trata los problemas de la visión conocidos como aberraciones de bajo orden, incluida la miopía (visión corta), la hiperopía (hipermetropía) y el astigmatismo. El LASIK personalizado, sin embargo, trata tanto las aberraciones de alto orden como las de bajo orden. Las aberraciones de alto orden afectan la capacidad de ver los detalles pequeños en el entorno. Como el LASIK personalizado corrige ambos tipos de aberraciones, posee el potencial para proporcionar una visión mejor de la que se puede obtener con anteojos o lentes de contacto.

Al igual que con cualquier procedimiento quirúrgico, no existen garantías. Sin embargo, la probabilidad de obtener una visión 20/20 o mejor es mayor con la corrección de la visión con LASIK personalizado que con el LASIK estándar. El LASIK personalizado puede proporcionarles a los pacientes una agudeza visual superior a la que brindan los anteojos o las lentes de contacto.

Además de la posibilidad de obtener una visión 20/20, los pacientes que se someten al LASIK personalizado tienen más probabilidades de obtener una mejor visión nocturna que los pacientes que se someten a la corrección de la visión con LASIK tradicional. Con el LASIK personalizado, también disminuye el riesgo de perder la sensibilidad al contraste.

Dado que el LASIK personalizado puede tratar las aberraciones visuales de alto orden que provocan problemas como destellos, halos y una menor sensibilidad al contraste, parece ser más efectivo que el LASIK tradicional. Existe asimismo un riesgo menor de complicaciones con el LASIK personalizado, y la tecnología de mapeo Wavefront™ que se utiliza en el procedimiento permite que los especialistas en cuidados oculares tengan medios más exactos y precisos de localizar y corregir los problemas en el ojo. Por otro lado, los estudios demuestran que la posibilidad de obtener una visión 20/20 es mayor con el LASIK personalizado.

El LASIK personalizado guiado por tecnología Wavefront™ adapta la corrección de la visión con láser de acuerdo a las imperfecciones de la visión de cada paciente en particular. La tecnología Wavefront™ dirige los microsensores y la luz de onda desde un haz de luz de láser a la parte posterior del ojo. Esta luz del láser se refleja y sale del ojo, y toda información que demuestra una irregularidad de la córnea se digitaliza en un mapa de 3-D. Este “plano” de su ojo transfiere los datos sobre la aberración visual al láser que se usará para remodelar la córnea durante la cirugía con LASIK personalizado. Esta técnica proporciona los resultados más precisos y exactos de todos los sistemas de corrección de la visión con láser en uso hasta el momento.

RETINOPIA DIABÉTICA

La retinopatía diabética se produce cuando los capilares en la retina se debilitan y pierden líquido y sangre. Debido a que los vasos sanguíneos ya no pueden suministrar la cantidad correcta de nutrientes a la retina, crecen nuevos vasos en un intento de restaurar la irrigación sanguínea. Estos nuevos vasos sanguíneos son débiles e inadecuados, y tienden a romperse y a provocar pérdidas.

Todos los pacientes con diabetes corren riesgo de sufrir retinopatía diabética, pero pueden reducir este riesgo si controlan su nivel de azúcar en la sangre y visitan a un oftalmólogo cualificado una vez por año como mínimo para que les realice exámenes oculares.

Los síntomas de la retinopatía diabética no necesariamente se presentan en las etapas iniciales, razón por la cual es muy importante que las personas con diabetes se examinen los ojos con un oftalmólogo una vez al año. Entre los síntomas de la retinopatía diabética que se manifiestan posteriormente se encuentran la visión nublada y la visión borrosa en el centro del campo visual. También se puede sentir presión y dolor

Los signos iniciales de la retinopatía diabética se pueden detectar con un examen ocular de rutina. Obtener un diagnóstico de retinopatía diabética desde la etapa inicial ayuda a retrasar la progresión de la enfermedad y permite buscar un tratamiento efectivo rápidamente.

Existen diferentes etapas de la retinopatía diabética, que incluyen la retinopatía no proliferativa (etapa más temprana), el edema macular (etapa intermedia) y la retinopatía proliferativa (etapa final)

Su oftalmólogo es la única persona que puede decidir qué tratamiento de la retinopatía diabética (fotocoagulación con láser o vitrectomía) es el correcto para usted.

El tratamiento de la retinopatía diabética tiene una tasa de éxito alta. La fotocoagulación con láser no tiene como fin mejorar la visión, pero sus resultados son satisfactorios en lo que se refiere a evitar una mayor pérdida de visión. Someterse a una vitrectomía mejorará la visión de la mayoría de los pacientes con retinopatía diabética que reúnen las condiciones para el procedimiento.

Entre las complicaciones de la fotocoagulación con láser y la vitrectomía se incluyen una mejoría nula de la visión, la pérdida de la visión y la ceguera.

CATARATAS

Generalmente, esta enfermedad no afecta a las personas más jóvenes; los que corren más riesgos son los adultos mayores. De las personas de 60 años en adelante, aproximadamente el 60% ha tenido problemas en la visión debido a la formación de cataratas. Las cataratas son la causa principal de pérdida de la visión en las personas de más de 65 años. Las cataratas también pueden ser consecuencia de lesiones, enfermedad o transmisión genética.

El tratamiento de cataratas normalmente consiste en la cirugía. Durante la cirugía de cataratas, se extrae el cristalino y se reemplaza por una lente artificial nueva. En la mayoría de las cirugías, se utiliza una lente intraocular (IOL). La lente intraocular puede ser de silicona, plástico o acrílico. Para los pocos pacientes que no pueden tolerar las IOL, el tratamiento de cataratas consiste en el uso de anteojos o lentes de contacto blandas regulares.

La American Society of Cataract and Refractive Surgery (Sociedad Estadounidense de Cirugía Refractiva y Cataratas, ASCRS) indica que el 98% de todas las cirugías de cataratas tienen resultados positivos. Los riesgos de la cirugía de cataratas son menores en los pacientes que se realizan cirugía extracapsular o por facoemulsificación, ya que en ambas la cápsula del ojo queda intacta. La mayoría de los pacientes informa mejorías en la visión y pocas complicaciones después del tratamiento de cataratas.

Se considera que el tiempo de recuperación de la cirugía de cataratas es de aproximadamente seis semanas. Sin embargo, cualquier dolor o malestar debe disminuir uno o dos días después de la cirugía. Inmediatamente después de la cirugía de cataratas, los pacientes pueden sentir algo de dolor o irritación en el ojo. Muchos pacientes también notan mayor sensibilidad a la luz y una pequeña cantidad de secreción de líquido después de la cirugía. Se pueden recetar comprimidos y gotas oculares especiales para contribuir con la cicatrización y regular la presión interna del ojo. De ser necesario, también se pueden tomar calmantes durante los primeros días. Los exámenes de seguimiento permiten a los médicos controlar el progreso del paciente. Usar anteojos de sol o viseras protectoras puede ayudar a proteger el ojo durante la cicatrización.

A pesar de las notables mejorías que ofrece la cirugía de cataratas, la mayoría de los pacientes continuará usando lentes de contacto o anteojos después del tratamiento de esta enfermedad. Después de la cirugía, habrá un período de recuperación en el que los ojos se adaptarán a ver sin las cataratas. Si se trata un ojo solo, los ojos deben aprender a trabajar juntos nuevamente. Muchas actividades diarias se pueden reanudar poco después de la cirugía, aunque es posible que los pacientes tengan la visión borrosa por un tiempo. Al principio, conducir puede ser poco práctico e inseguro. El médico aconsejará al paciente sobre el tiempo apropiado que debe esperar para comenzar a conducir después del tratamiento de cataratas. Además, en un primer momento, los pacientes con lentes intraoculares (IOL) pueden notar alguna distorsión en los colores. Esta distorsión desaparecerá sola al cabo de algunos meses, a medida que los ojos se adapten a las nuevas IOL transparentes.

Los riesgos de la cirugía de cataratas son pocos, pero cualquier paciente que esté considerando el tratamiento debe tenerlos en cuenta. La complicación más frecuente de la cirugía es un efecto de nube en la parte posterior de la cubierta de la lente. La inflamación de la córnea, o edema, es una respuesta natural a la cirugía de cataratas, que mejora sola o a veces puede necesitar gotas. El riesgo de infección o hemorragia es bajo. Consecuencias como un problema nuevo de astigmatismo, desprendimiento de retina y glaucoma son complicaciones poco frecuentes; sin embargo, son riesgos de la cirugía de cataratas que deben tenerse en cuenta.

GLAUCOMA

El glaucoma es una enfermedad ocular que causa daños al nervio óptico. El glaucoma es la principal causa de ceguera y se cree que afecta a más de dos millones de personas en todo el país (especialmente aquéllas mayores de 50 años). Estudie los signos y los síntomas del glaucoma y entérese de los tratamientos actuales para el glaucoma.

Los estudios han demostrado que determinadas personas corren riesgos más elevados de desarrollar glaucoma. Entre éstas se incluyen: personas de más de 60 de años, afroamericanos, personas con antecedentes familiares de glaucoma, personas que consumen esteroides, individuos que han sufrido lesiones oculares y pacientes con hipertensión ocular. También existen diversos trastornos médicos que aumentan el riesgo de una persona de sufrir glaucoma, entre ellos: diabetes, hipotiroidismo, leucemia, anemia falciforme y artritis.

La mayoría de los factores de riesgo del glaucoma se encuentran fuera del control del paciente. Si tiene más de 20 años, le conviene someterse a un examen ocular que incluye pruebas de detección del glaucoma cada tres a cinco años. Estas pruebas pueden ser realizadas por optometristas u oftalmólogos. Si existe un mayor riesgo de desarrollar glaucoma, consulte a un especialista en glaucoma acerca de la posibilidad de someterse a exámenes con más frecuencia.

Durante el proceso del glaucoma, se registra una rápida elevación de la presión intraocular que puede ocasionar: visión nublada o con halos, náuseas o dolor de cabeza, sensibilidad a la luz, parpadeo excesivo, ojos cruzados o salidos, un ojo más grande que el otro, lagrimeo excesivo o visión disminuida

Existen varios tipos de glaucoma. Los cuatro tipos principales son:

  • Glaucoma de ángulo abierto: es la forma más habitual de la enfermedad. El glaucoma de ángulo abierto se manifiesta cuando el ángulo entre la córnea y el iris, lugar desde donde se supone que debe drenar el líquido del ojo, está abierto, pero el drenaje es muy lento.
  • Glaucoma de ángulo cerrado: se manifiesta cuando el ángulo de drenaje está bloqueado por parte del iris y el líquido no puede fluir del ojo.
  • Glaucoma de presión normal (o baja): afecta a pacientes con presión intraocular normal, y el tratamiento es el mismo que en el glaucoma de ángulo abierto.
  • Glaucoma congénito: se manifiesta cuando un niño nace con defectos que retrasan el drenaje de líquido del ojo.

La detección temprana es clave para preservar su visión de los daños causados por el glaucoma. En el caso de las personas que corren mayor riesgo, un especialista en glaucoma debe realizar un examen ocular exhaustivo y pruebas de diagnóstico del glaucoma. Los controles periódicos para el glaucoma incluyen dos pruebas oculares de rutina: tonometría y oftalmoscopía. Si la presión del ojo no se encuentra dentro de los valores normales, o si el nervio óptico presenta un aspecto extraño, se llevará a cabo una o dos pruebas de glaucoma especiales. Estas dos pruebas se denominan campimetria y tomografia del nervio óptico.

No existe cura conocida para el glaucoma, pero se lo puede retrasar considerablemente o detener en forma temporal con el tratamiento del glaucoma. El glaucoma se puede tratar de dos modos: con medicación o cirugía. Ambos tratamientos tienen como objetivo reducir la presión intraocular. En nuestro pais, el tratamiento con medicamentos es la opción de primera línea para el glaucoma. Si no resulta eficaz, se considera la cirugía.

Los dos tipos de tratamiento del glaucoma son: medicación y cirugía. Los medicamentos para el glaucoma son tópicos o de administración oral. Los medicamentos tópicos, como las gotas oculares, las pomadas oculares o las inserciones, reducen la presión intraocular al aumentar la secreción de líquido del ojo o disminuir la cantidad de líquido producida por el ojo. Para los pacientes que aún tienen presión intraocular alta después del tratamiento del glaucoma con medicamentos, el especialista en glaucoma puede recomendar cirugía láser para el glaucoma o cirugía convencional.

Descubre si la cirugía para no usar lentes es para ti